¡Continúa
firme,
corazón
herido,
continúa
firme
e
inadvertido!
Deja
una vez más que
sobre
tí se apoye
un
pequeño ángel
dolorido.
Sus
propios temores
lento
resquebrajan
tu
existencia;
tristemente
esperas
que
nunca consiga
darse
cuenta.
Soportas
el peso
demasiado
tiempo,
tus
frágiles fuerzas
ya
flaquean;
lloras
de impotencia
como
haría un niño,
todo
tu ser tiembla,
y
te agrietas.
¿Quieres
resguardarte?
¡sé
más egoísta!
¡sé
inflexible!
Sabes
que te hiere,
tratas
de esconderte...
imposible.
¡No
dejes que caiga,
limpia
sus heridas,
deja
que succione
tu
energía!
Ya
solo en tu mente
queda
un objetivo:
proteger
su vida
con
tu vida.
Nadie
se da cuenta,
la
sonrisa frágil
aún
te cubre.
Finalmente
un golpe
Un
seísmo interno...
y
un derrumbe.
(2012)
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