Céline

Primero una sola nota al aire,
y en ella toda la valentía
de un corazón que se abre
para ser drenado.

Después unos cuantos acordes
y unos rasgueos desenfadados,
solo para calentar los tiempos
y los pies descalzos.

Una nueva idea en cada traste,
flujos de emoción en cada escala,
viejas sensaciones que renacen
de madera y esfuerzo.

Invisibles se suceden los compases,
arpegios que se agolpan entre mis dedos,
y pasiones que ruedan por el mástil
cuando escapan de mi cuerpo.

Los fraseos sin mi ayuda crean
en mi mente las más bellas letras,
olvidadas tras un instante
por siempre, sin mayor importancia;

mientras que yo me pregunto,
volando ya mi cordura...
cuántas inquietudes caben
en una caja de resonancia.

(2012)

Que vuestras miradas hablen

Que vuestras miradas hablen,
y afinadas ya las cuerdas
vuestras vidas se entrelacen
como una oda a la armonía.

Que vuestras miradas hablen,
porque en la aprehensión se aprende
a recordar lo importante
y a soplar horas vacías.

Visionario del presente,
arropando un Carpe Diem
de agua, vientos, sal y polvo.

Princesa con piel de noche,
cuyo tacto torna el fuego
y el frío en láminas de oro.

Gemelo de lo invisible,
que hace nacer de un suspiro
sombras de felicidad.

Tres guerreros sin espada,
que aspiran a lo mejor,
generando cielo y mar.

Crepitar de sien al alba,
rosas de simplicidad,
y chimeneas con cenizas
de tiempo, espacio y palabras
que vuelan muy alto,
vuelan,
pero que nunca se irán.

(2012)