El trigo se ha tornado
de húmedo y fresco
en oro.
Oro armado de sonrisas,
de vida y de metal,
oro perenne en el campo
de mi mundo de cristal.
El fuego ha cambiado
la imagen de un sobreagudo
exaltado,
de choque entre convicciones
vagamente juzgado de agua,
a humo gris y templado…
vapor de lágrimas calladas.
(2011)
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